Es un
proceso continuo para conformar materiales, haciéndolos fluir a presión, por
medio de un émbolo, a través de orificios
con una forma determinada. El metal no debe estar fundido, sino por debajo de
su punto de fusión. Es muy empleado para metales como Pb, Al, Zn, Sn, Cu,…
aunque también se emplea para plásticos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario